domingo, 17 de febrero de 2019

LA OBRA DE PRADO NUEVO

LA OBRA DE PRADO NUEVO



Recordando los mensajes de Prado Nuevo, encuentro este del año 1987, que me ha parecido oportuno meditar. Nos dijo la Santísima Virgen el 5-9-1987:

LA VIRGEN: "Quiero que todos aquéllos que quieran pertenecer a esta Obra, guarden estas reglas, hijos míos:

Silencio, obediencia, humildad, caridad, pureza de corazón, espíritu de pobreza entre vosotros. La castidad es importante para esta Obra. También quiero que entre vosotros reine la alegría.

Quiero, hijos míos, que ninguno os creáis superior al otro; que el que se crea mayor, que se haga el más pequeño.

Quiero mansedumbre en esta Obra. Fuera el orgullo y la soberbia.

En esta Obra tiene que ser espíritu de humildad; el orgulloso, el soberbio está incapacitado para recibir la gracia.

Quiero oración profunda.

También quiero que vuestro pensamiento esté ocupado la mayor parte del día en la oración, en el trabajo. El ocio es un peligro para el alma.

Tú, hija mía, haz que cumplan mi voluntad. Que nadie infrinja estas reglas. Habla con firmeza, sin miedo. Yo te he enseñado que la firmeza no daña a la caridad, la fortalece, hija mía. Te he enseñado a ser firme y fuerte como el hierro.

¡Ay de aquéllos que persiguen mi Obra!

Quiero hacer un gran rebaño de todas estas almas que quieren participar a mi Obra."

Había pensado decir algo más sobre estas reglas, apoyando y aclarando su contenido, pero creo que por sí solas están más que completas para todo el que quiera participar en esta Obra.

Pero lo que sí voy a aportar mi opinión, a la vista de estos santos consejos.

Parece estar claro que el que no esté de acuerdo con este ideario, no puede estar en esta Obra, no puede entrar y si está dentro debe abandonarla.

Que para pertenecer a Ella, necesitamos TODOS una sincera y continua conversión personal.

Que nuestra guía deben ser el Evangelio y los mensajes de Prado Nuevo.

Que la humildad debe estar presente en todos nuestros actos.

No tenemos a Luz Amparo para que imponga la firmeza que pide Nuestra Madre, pero sí a los más representativos de la Obra y ancianos para que en oración y con la ayuda del Espíritu Santo, puedan decir:

“Hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros...” (Hch.15,28)

Que nos tomemos en serio los consejos de la Virgen, si queremos pertenecer a esta Obra, y que en ello estará una clara prueba para defenderla.

Otro camino, como ya es sabido para las cosas de Dios, en mi modesta opinión, no existe.

Que Dios ilumine nuestros pasos y decisiones.

17.2.19