martes, 10 de marzo de 2026

A LOS EVANGÉLICOS LES RESPONDE LA BIBLIA (21)

A LOS EVANGÉLICOS LES RESPONDE LA BIBLIA (21) (Tomado del Libro de FE CATÓLICA, “IGLESIAS Y SECTAS”.) CONTINÚA: (MISA-SACRIFICIO) II. «Cuando os reunís, pues, en común, ESO YA NO ES comer le Cena del Señor...» (1 Cor 11,20) CONSECUENCIA: Como se ve, San Pablo habla de abusos cometidos en la celebración de la «Cena del Señor» (nombre dado entonces a la Misa). Luego es evidente que se celebraba la Misa entre los primeros cristianos. Y en confirmación de que los Apóstoles la celebraban, está el mismo texto antes aducido de San Pablo (1 Cor 11.23), de que él mismo les había instruido sobre este punto y sobre el que ahora vuelve para quitar abusos. III. «El primer día de la semana, estando nosotros reunidos PARA LA FRACCION DEL PAN...» (Hch 20, 7ss) CONSECUENCIA: Aparte de las veces en que se alude a la celebración de la Eucaristía (que tuvo también a los principios el nombre de «Fracción del pan» en los Hechos de los Apóstoles (Hch 2,42), existe esa referencia clarísima a la costumbre de los Apóstoles de celebrar la Eucaristía, no el sábado, día festivo de los Hebreos, sino el día siguiente —primer día de la semana— nuestro actual domingo, en memoria de la Resurrección de Jesucristo y de la venida del Espíritu Santo, día en que exteriormente cobró vida la Iglesia. En el texto de los Hechos de los Apóstoles, que citamos, se habla de la Misa que celebró San Pablo en Tróada, al llegar al Asia Menor, camino de Jerusalén, en la Pascua de Resurrección del año 58 de nuestra era. Más aún, el Apóstol San Juan en el Apocalipsis, al fin de la era apostólica, nos dice que tal día tenía ya entre los cristianos el nombre actual de «Día del Señor o Domingo (de Dominus —Señor). (Ap. 1,10) ACLARACIONES: 1. Jesucristo, Sacerdote. Jesucristo, ungido además con la más entrañable consagración sacerdotal —la unión personal con el Verbo, que le hace infinitamente grato al Padre—, es el Sacerdote por excelencia, el Sumo Sacerdote del Universo, nacido para esa suprema función sacerdotal: la mediación entre Dios el Inaccesible, el Transcendente, y el pobre ser precario y por añadidura pecador, que es el hombre. 2. La Misa, Sacrificio. En la Misa vuelve a ofrecerse el mismo Sacrificio de la Cruz: es su renovación ritual. Renovación ritual, que no es sólo una representación objetiva del Sacrificio de la Cruz, sino que ella misma es también verdadero y propio sacrificio. Y aunque el Sacrificio del Calvario y el de la Misa sean sustancialmente el mismo sacrificio, su fin inmediato es diferente. El Sacrificio de la Cruz consumó la Redención del mundo; por él quedó la humanidad redimida para siempre. El Sacrificio de la Misa, «Haced esto en conmemoración mías», fue instituido por Cristo, no para que los hombres fueran de nuevo redimidos, sino: a) para que «por este sacrificio fuese representado el Sacrificio cruento de la Cruz y su memoria durase hasta la consumación de lo siglos»; y b) «porque Jesucristo quiso aplicarnos por él los frutos de su Sacrificio cruento en la Cruz». (Son frases del Concilio de Trento en la sesión XXII.) SEGUIRÁ.- M.S.G. – 11-3-26.

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