jueves, 12 de marzo de 2026

A LOS EVANGÉLICOS LES RESPONDE LA BIBLIA (22)

A LOS EVANGÉLICOS LES RESPONDE LA BIBLIA (22) (Tomado del Libro de FE CATÓLICA, “IGLESIAS Y SECTAS”) • CONTINÚA: “La Misa, Sacrificio” • Pero añadamos, sin embargo —y esto es lo importante—Su reiteración no añade ningún nuevo valor al Sacrificio de la Cruz. Al contrario, recibe de él toda su eficacia y su sentido. No tiene valor independiente de la Cruz, sino totalmente participado y dependiente de ella, hasta el punto de que si—por un absurdo—el Sacrificio de la Cruz no hubiera existido, la Misa, tal como de hecho ha sido instituida por Jesucristo Nuestro Señor, no sería tampoco sacrificio. • 3. Enseñanza oficial de la Iglesia en el Concilio de Trento. • «Es uno y el mismo sacrificio, uno y el mismo el que se ofrece por manos de los sacerdotes y el que se ofreció entonces en la Cruz; solamente el modo de ofrecerse es diferente. Pues en el Sacrificio de la Misa es ofrecido de un modo incruento el mismo Cristo, que se ofreció en el altar de la Cruz de un modo cruento» (Sesión XXII, c. 2). • Ni aun la circunstancia de que en la Cruz se ofreció Cristo, por decirlo así, por sus propias manos, mientras que en la Misa se ofrece por manos de los sacerdotes, establece diferencia alguna esencial entre el uno y el otro Sacrificio, puesto que en ambos es Jesucristo el oferente; así como el que da una limosna por mano de otro, es siempre el mismo quien propiamente da la limosna. • Siendo, pues, ambos sustancialmente el mismo sacrificio, síguese necesariamente que el uno y el otro son de un valor infinito; y que, por consiguiente, nada hay más santo, nada más agradable a Dios, que el Santo Sacrificio de la Misa. • 4. Advertencia Importante. • No ha de extrañarnos que en el Nuevo Testamento no se subraye con mayor claridad la idea de sacrificio en la celebración de la Eucaristía, Fracción del Pan o Cena del Señor. Es una idea más elaborada, más complicada, que en un principio no se puso a discusión. • Pero es profundamente significativo, que quienes en la Iglesia empezaron a reflexionar algo más filosóficamente sobre los hechos, los escritores cristianos de los primeros siglos, están unánimes en afirmar que la Misa es «sacrificio.» • Más aún; los escritos de los siglos I y II (el libro llamado «Didajé» y las obras de San Justino y San Ireneo) nos afirman rotunda e insistentemente dos cosas: 1º. La Misa es Sacrificio. 2º. La Misa es el cumplimiento de la profecía de Malaquías: «Pues desde el levante del sol hasta el poniente grande es mi Nombre entre las naciones; y en toda lugar se ofrece incienso a mi Nombre y una Oblación pura, porque grande es mi Nombre entre las naciones, dice el Señor de los Ejércitos» (Mal 1,11). • En resumen: Los primeros escritos canónicos (San Pablo) y los autores cristianos de los siglos I y II están completamente de acuerdo con la doctrina católica del siglo XXI: «La Misa es el Sacrificio del Cuerpo y de la Sangre de Cristo baja las apariencias de pan y vino.» • SEGUIRÁ.- (EL SACERDOCIO) - M.S.G. – 13-3-26.

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