Espacio destinado a dar noticias sobre Prado Nuevo, lugar de manifestación de la Santísima Virgen María, como Virgen Dolorosa. "Todo el que acuda a este lugar, recibirá gracias muy especiales" (mensaje 1-1-2000) BENDICIONES
lunes, 23 de marzo de 2026
A LOS EVANGÉLICOS LES RESPONDE LA BIBLIA (27)
A LOS EVANGÉLICOS LES RESPONDE LA BIBLIA (27)
(Tomado del Libro de FE CATÓLICA, “IGLESIAS Y SECTAS”)
• CONTINÚA:
• 3. El Sacerdote a «tiempo pleno».
• El ministro de Cristo debe ser todo para todos; a fin de poder salvar más fácilmente a todos, como de sí mismo decía San Pablo (1 Cor 9,22). Los lazos del matrimonio ¿no constituirían un serio impedimento para el cumplimiento de este deber...? El clero casado necesitaría dividir su tiempo, su trabajo y su dinero entre su familia y sus feligreses. Debería proveer al sustento de su esposa y de sus hijos, y atender a una multitud de cuidados domésticos. Esto, naturalmente, le obligaría a dedicarse a negocios seculares, cuando por razón de su ministerio debe estar exento de estas cosas. Bien claro lo expone San Pablo en una comparación: «Nadie que se dedica a la milicia se enreda en los negocios de la vida, si quiere complacer al que le ha alistado. (2 Tim 2,4). Claro está, que si las circunstancias de la vida exigieran que el Sacerdote tuviera un trabajo para poder vivir, eso no sería contra la esencia del sacerdocio. Pero evidentemente que le quitaría un tiempo y unas energías que necesita para su ministerio espiritual.
• 4. San Pablo no está a favor del matrimonio de los clérigos.
• Cierto que San Pablo habla de que el Obispo y el Presbítero sean maridos de una sola mujer (1 Tim 3,2; Tit 1, 6). Quien sepa un poco de historia, caerá en la cuenta de que se refiere a que no esté casado en segundas nupcias. San Pablo tiene que escoger, para organizar la jerarquía en las cristiandades que funda, a hombres que suelen estar casados; y aún así y todo, elimina a los que se han casado por segunda vez. Así lo practican aun hoy, los sacerdotes orientales, no católicos.
• Finalmente la ley del celibato para el sacerdocio, en el rito latino, es una ley eclesiástica. Y nunca la Iglesia ha pretendido que sea de derecho divino, es decir, por orden de Cristo. Por lo tanto, ella, si lo creyera conveniente, podría cambiarlo. Y si no lo hace, es por los provechos extraordinarios de orden espiritual que se siguen en conjunto, de mantenerlo. No sólo un insigne dominico español refutó apodícticamente a Lutero sobre el matrimonio de los sacerdotes; sino que una vez más la Iglesia, por decisión del Papa, y consultada la Jerarquía una vez más después—por un exceso de condescendencia del Romano Pontífice——ha ratificado la ley del celibato para el clero latino.
• 5. Los Religiosos y el Matrimonio.
• Los Religiosos —estado de castidad perfecta que pertenece a la integridad de la Iglesia—son los que se juramentan, por amor a Cristo y a sus hermanos, a la ley del celibato.
• SEGUIRÁ, EL MATRIMONIO Y EL DIVORCIO.- M.S.G. – 23-3-26.
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