jueves, 26 de marzo de 2026

A LOS EVANGÉLICOS LES RESPONDE LA BIBLIA (29)

A LOS EVANGÉLICOS LES RESPONDE LA BIBLIA (29) (Tomado del Libro de FE CATÓLICA, “IGLESIAS Y SECTAS”) • CONTINÚA: • EL MATRIMONIO Y EL DIVORCIO.- Plan de Dios sobre el Matrimonio. • Considerando el matrimonio como contrato natural, por el cual el hombre y la mujer se obligan a vivir juntos como esposos durante toda la vida, fue instituido por Dios, cuando, después de haber creado el primer hombre, dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada» (Gen 2,18). Y, creada la primera mujer, la dio por esposa al hombre, quien la recibió diciendo: «Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada varona, porque del varón ha sido tomada. Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne.» (Gen 2, 23-24) • 2. El Matrimonio en el Antiguo Testamento. • Según su primitiva institución, la unión matrimonial debe hacerse solamente entre un hombre y una mujer, y es Indisoluble por toda la vida. Sin embargo, el matrimonio no siempre se conservó según su institución primitiva. Sabido es que la disolución del vínculo matrimonial fue declarada lícita por la ley mosaica, bajo ciertas condiciones. A este propósito, decía Jesucristo a los judíos de su tiempo: «Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así.» (Mt 19,8) • 3. Restablecimiento del Matrimonio. • Jesucristo vino a restablecer el matrimonio a su dignidad primitiva Restableció su unidad, ordenando que el matrimonio fuese entre un solo hombre y una sola mujer; y su indisolubilidad, mandando que durase el vínculo conyugal hasta la muerte de uno de los dos. Y refiriéndose a esta institución primitiva del matrimonio, según la cual «deben ser dos una sola carne», el Salvador establece este principio: «Lo que Dios unió no lo separe el hombre.» • 4. El Matrimonio cristiano es Sacramento. • Pero Jesucristo hizo más. No solamente restauró la institución fundamental de la sociedad, el matrimonio, sino que lo hizo Sacramento; es decir, símbolo de su unión con la Iglesia y fuente de gracia para los fieles que lo contraen. • Que el Matrimonio constituye un Sacramento de la ley de gracia, es una verdad que ya supone el Apóstol San Pablo. Según San Pablo, el matrimonio cristiano simboliza la unión de Cristo con la Iglesia: «... el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es Cabeza de la Iglesia...» y añade: Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia.» Ahora bien, la unión de Cristo con la iglesia, es una unión sobrenatural, cuyo fin es santificar la Iglesia, como dice el mismo Apóstol (Ef 5, 23ss). • Certeramente el Concilio de Trento dictaminó: «Como quiera, pues, que el matrimonio en la ley del Evangelio aventaja por la gracia de Cristo a las antiguas nupcias, con razón nuestros santos Padres, los Concilios y la tradición de la Iglesia universal enseñaron siempre que debía ser contado entre los sacramentos de la Nueva Ley» (Ses XXIV). Por consiguiente, el matrimonio cristiano, para que sea un símbolo verdadero de aquellá unión sobrenatural, debe estar acompañado de la gracia sobrenatural, en virtud de la cual los esposos se aman, recíprocamente, con el fin de santificarse. - • SEGUIRÁ.- 5. El divorcio, principio de decadencia. M.S.G. – 27-3-26.

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